martes, 25 de septiembre de 2012

Influencia de la muerte de Franco en la política

En los últimos años del franquismo, a partir de los años 70, el Régimen se divide en dos partes:
a) Continuistas: se caracterizaban por ser más moderados.
b) Inmovilistas: estos intentaban parar todo tipo de reformas; se les acabará denominando como “el búnker”.
Una de las proposiciones de los inmovilistas era sustituir en la sucesión a Juan Carlos de Borbón por Alfonso de Borbón, el cual estaba prometido con Carmen Martínez Bordiú, la nieta del dictador. Por ello se intentó dar más importancia a las visitas de Alfonso que a las de Juan Carlos.


Franco y Juan Carlos en uno de sus encuentros

A partir de este momento ya se empiezan a tomar precauciones y a tomar decisiones para la etapa que vendría después de la muerte de Franco.
En septiembre de 1970 la imagen del Generalísimo se vio reforzada gracias a la visita de Nixon y Nissinger, esto hizo que las democracias occidentales tuvieran más respeto por la dictadura franquista.
Dos meses después la situación de España en el mundo se vio manchada por la condena de muerta a tres etarras, suponiendo por algunos un retroceso en la historia del país.
El 17 de diciembre en la plaza de Oriente de Madrid se concentró una multitud de gente para promulgar sus intentos de desplazar de los puestos de poder a tecnócratas y continuistas. Se vio a Franco saludar desde un balcón, en esos momentos el Dictador ya padecía Parkinson.
Las sentencias de muerte fueron finalmente conmutadas.
En el discurso de ese fin de año Franco dijo que la paz y el orden del que habían disfrutado durante tres décadas había despertado el odio en aquellos que siempre habían sido el enemigo de la prosperidad del pueblo español.
La Iglesia comenzó a hacer críticas y algunos decían que el Régimen se estaba viniendo abajo.
A partir de esos años setenta comienzan a surgir grupos de oposición al Franquismo, incluso de la propia Falange, la UMD; y la Iglesia, la cual había sido hasta el momento su aliada, en este momento también se divide.
Franco se enfrentó a estas oposiciones mediante posiciones inmovilistas. En su aniversario de nombramiento como jefe de Estado, el 1 de octubre de 1971, de nuevo en la plaza de Oriente de Madrid, Franco anuncia que no va a dejar el poder.
Desde ese momento la enfermedad del Generalísmo se hizo muy evidente y a finales de 1974 la debilidad que el dictador sentía ya se veía clara.
El verano de 1975 fue decisivo, la decadencia del Régimen era más que obvia; por otro lado, la enfermedad de Franco ya estaba muy avanzada.
Debido a las numerosas intervenciones innecesarias y a sus desastrosos efectos la agonía del Dictador fue lenta y dolorosa.
El 24 de octubre sufrió su cuarto ataque cardíaco y sus dolencias se seguían agravando. Se intentó prologar su vida para llegar a renovar el mandato de Alejandro Rodríguez de Valcárcel el 26 de noviembre como presidente del Reino y de las Cortes. Pero el 25 de octubre se le administra la extremaunción y, finalmente, el 20 noviembre Francisco Franco fallece.
Tras la muerte de Franco Juan Carlos toma el poder de España y opta por una Monarquía parlamentaria, en lugar de mantener la anterior dictadura; cambiando así el rumbo de la política española.

Juan Carlos de Borbón es nombrado rey de España
                                          


Raquel Menéndez García

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